Antes que comiences a notar suciedad o algún deterioro en tus repisas, exhibidores, cajas, vitrinas o cualquiera que sea el producto de acrílico que tengas, es importante darle el mantenimiento y limpieza adecuados para evitar que el clima y el paso del tiempo los dañen.

A pesar de su durabilidad y resistencia, el acrílico necesita de sencillos cuidados que debes considerar.

No expongas tus acrílicos a temperaturas mayores a los 90 grados centígrados. El calor extremo puede llegar a deformarlos.

Evita que tus acrílicos entren en contacto con cualquier tipo de solvente, ya que se dañarán irremediablemente, perdiendo su traslucidez.

A veces el agua no basta para limpiar tus acrílicos, pero no uses cualquier producto para ello. Te recomendamos emplear líquidos antiestáticos y limpiadores antiengrasantes especiales para acrílico que te ayudarán a mantener en excelentes condiciones tus artículos de acrílico.

Pon en práctica estos consejos y tus acrílicos lucirán siempre como nuevos.